Educación, diversidad cultural e innovación: del talento a la tolerancia
Tras una jornada intensa por la mañana, comenzaron en el Edificio Imagina las conferencias de la tarde. Como en cualquier encuentro de este tipo, el parón de la comida se alargó algo más de lo debido, pero con una audiencia preparada, se desarrollaron todas las ponencias previstas.
Más cultura en la educación para responder a las necesidades actuales
Alfons Martinell, director de la Cátedra Unesco, Políticas Culturales y Cooperación y miembro de la comunidad docente de la Universidad de Girona, centró su intervención en la relación de las políticas creativas y la transformación local con la educación: “El poder local tiene difícil promover este tipo de políticas por falta de potestad sobre condiciones como la educación de sus ciudadanos, que marcan el desarrollo de la creatividad en la sociedad”, comentó.
Martinell defendió en todo momento la necesidad de cambiar las políticas educativas para poder llegar a desarrollar verdaderas políticas que fomentasen un entorno creativo en la ciudad: “Debemos buscar estrategias para que el sistema educativo sea más educativo y para que la universidad y el mundo de la investigación se abra a todo esto”, argumentaba.
El primer ponente de la tarde concluyó comentando que lo que deben hacer las ciudades es pensar en atraer creatividad y que ésta interactúe con lo local y no se centre en la compra del talento: “Hay que cambiar el sistema y desarrollar políticas estratégicas, que escapen de lo momentáneo y perduren en el territorio”, concluyó.
Educación, talento e innovación
Tras Martinell tomó la palabra el filósofo José Antonio Marina, que defendió en un primer momento medidas concretas y realizables a corto plazo para comenzar a “cambiar la ciudadanía y fomentar la capacidad de pensar y realizar fenómenos emergentes de inteligencia social”. Así, defendió diversos proyectos en los que participan y que llevan a lo tangible de manera inmediata cambios entre la sociedad.
Marina puso el acento sobre la importancia del entorno social en que se desarrolla la ciudadanía y que condiciona en todo momento el desarrollo de cada uno de los individuos: “Los entornos inteligentes favorecen y potencian nuestra propia capacidad de ser inteligentes. Si vivimos en sociedades moralmente encanallados, viviremos así, a no ser que tengamos una fuerza personal poco común”, argumentó.
Aprendizaje creativo para ciudades creativas: liberar/desbloquear los activos del entorno urbano. El caso “Creative Partnerships”
Nancy Barrett, directora creativa del Centre for Urban Education (CUE) fue la encargada de poner fin al ámbito “Educación, Diversidad cultural e innovación: del talento a la tolerancia”. Barrett hizo una reflexión sobre el sistema británico de educación, centrándose en algunos aspectos concretos de casos de políticas que se hacen en Manchester, y en las que ellas participa en el CUE.
“Es importante que los jóvenes se impliquen en la creación del programa y que vean lo efectivo que es para ellos”, comentaba mientras explicabas las características de un programa formativo interesante y diferente en que prima, entre otras cosas, lo práctico y la participación de agentes externos que trabajan en colaboración con los profesores para hacer más ricos y novedosos los contenidos. “Se trata de un modelo que hace que el estudiante esté en el centro de toda la acción para generar que trabajen por ellos mismos, aprendan a implicarse y desarrollen nuevos roles”, aseguró.























Las conferencias sobre la educacion, la diversidad cultural y la innovacion fueron las tres muy ricas en sus planteamientos. En la ponencia del filosofo Marina, me parecio muy estimulante el concepto de la inteligencia social, y como debemos crear entornos favorables para la creatividad. Mi pregunta seria como hacemos para crear entornos favorables para la innovacion en ciudades o sociedades que sufren de grandes divisiones sociales y politicas como lo es actualmente la situacion que sufren muchas ciudades venezolanas y latinoamericanas.